EL CICLO BIOLÓGICO DE LOS ODONATOS Y SUS DIFERENTES ETAPAS: 3.- LA METAMORFOSIS Y LA EMERGENCIA

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EL CICLO BIOLÓGICO DE LOS ODONATOS Y SUS DIFERENTES ETAPAS: 3.- LA METAMORFOSIS Y LA EMERGENCIA

Mensaje  LIBELLULASMAN el Sáb Dic 26, 2009 7:45 pm

LA METAMORFOSIS Y LA EMERGENCIA

La emergencia es la liberación por parte del insecto de la funda quitinosa que produjo su última muda. Esta funda se llama exuvia. El paso de la vida acuática a la vida aérea se hace gradualmente. En el transcurso de los ocho o diez días que preceden a su salida definitiva del agua, la larva deja de alimentarse y, bajo la influencia de una hormona especializada, la ecdysona, comienza a producirse una metamorfosis interna parcial sin pasar por un estado de inmovilidad. Los prolegómenos de la metamorfosis comienzan unos días antes de la emergencia con la reabsorción la las ramificaciones branquiales y la histolisis (destrucción de tejidos) de los músculos de la máscara, que pierde ahora toda su funcionalidad. La larva abandona temporalmente el agua durante períodos cada vez más largos volviendo a ella después. En estas salidas aprende a respirar a través de sus estigmas torácicos y abdominales al mismo tiempo que su sistema branquial va desapareciendo. Finalmente abandona definitivamente el agua y trepa a un soporte fijo que puede estar en la orilla o a varios metros de ella (hasta 45 metros en ciertas especies, aunque esto es excepcional). En este estado puede retrasar la emergencia y volver al agua, permaneciendo en ella 1 ó 2 días si el tiempo es demasiado frío.

Para la exuviación final, las larvas de Zigópteros se inmovilizan en posición subvertical, a veces ligeramente inclinadas hacia atrás, o se suspende horizontalmente bajo una hoja. Los imagos salen de su exuvia larvaria por la espalda y tras un período de inmovilidad, durante el cual las patas se secan y se endurecen, efectúan una rápida recuperación y se suspenden de su exuvia o de la vegetación.

En todos los casos lo primero que se observa es cómo la envoltura quitinosa de la larva se desgarra por detrás de la cabeza, entre las dos fundas alares, y a través de esta ranura emergen el tórax, la cabeza y, finalmente, las patas. Cuando ha completado su salida de la exuvia, el insecto se va desplegando de forma progresiva. El abdomen, aún muy comprimido, y las alas plegadas en acordeón, van adquiriendo su fisonomía definitiva de forma progresiva. Finalmente el insecto deja que su cuerpo se vaya secando y endureciendo hasta que emprende su primer vuelo, el vuelo imaginal. La metamorfosis acaba de completarse después de estos primeros vuelos del imago juvenil.

Este despliegue del insecto que tiene lugar tras la emergencia, en el que se vuelve finalmente más grande que su exuvia original, es posible debido a la acción de un líquido interno impulsado a presión (hemolinfa) que dilata todas las partes plegadas y blandas del cuerpo. La duración de las emergencias, que se producen generalmente por la mañana, es muy variable en función de las condiciones meteorológicas y de las diferentes especies (normalmente entre 1 y 3 horas). Una meteorología fría y lluviosa puede retrasar los primeros vuelos en varios días muriendo entonces la libélula sin haberse movido, de hambre y de frío, devorada por las hormigas, las arañas o los pájaros.

Tras la emergencia aparecen nuevos problemas. Pueden producirse malformaciones letales y morir el insecto antes de emerger completamente o quedar prisionera de su propia exuvia. A veces, el abdomen puede quedar acodado o anormalmente corto. Si, por otra parte, los nervios de las alas son afectados por la vegetación, produciéndose una ruptura de los mismos, se producirán fugas del líquido que las despliega impidiendo su desarrollo normal. Otras veces las alas se quedan adheridas, imposibilitando completamente el vuelo.

Durante esta fase, donde el insecto está indefenso, la predación es muy importante. Los paseriformes, en su época de nidificación, hacen estragos. En un río de Turquía, se pudieron observar centenares de alas de Gónfidos cuidadosamente cortadas, brillando al sol sobre la arena húmeda, habiendo desaparecido el resto del cuerpo. Las huellas de sus patas sobre el limo identificaban a sus autores. En otra observación en los Pirineos Orientales, cada vez que un Sympetrum flaveolum iniciaba su primer vuelo, con el centelleo que producía el sol en sus brillantes alas, un pájaro, en vuelo estacionario y a la espera de ese momento, se precipitaba desde arriba para capturarlo y transportarlo al nido.

Parece finalmente que la tasa de mortalidad en el momento de la emergencia está comprendida entre el 3 y el 30% del total anual de las emergencias, según las especies y las situaciones. A veces puede representar el 50% de las emergencias de un determinado día.
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